Werner Schmidt, del servicio para arquitectos de Finstral, se encuentra en el centro de Erlangen, entre la zona peatonal y la calle principal. Mientras los viandantes pasan apresuradamente, él mira satisfecho un edificio de oficinas y consultas médicas. ¿Qué hace que ese edificio sea tan especial?
“En este complejo hemos renovado de manera casi imperceptible más de 50 elementos gracias al innovador montaje con marco de renovación por el interior de Finstral”, explica Schmidt. Con este montaje, el marco de la ventana se conserva y la conexión a obra permanece intacta, solo se desmontan las hojas y los herrajes. A continuación, el marco nuevo se superpone al marco de la ventana antigua por el interior incorporando un perfil que sustituye el marco de la antigua hoja. Dado que no hay ni que cortar los perfiles de los marcos ni que hacer obras de albañilería y que el trabajo se realiza desde el interior, la sustitución se lleva a cabo de forma rápida y flexible, sin ruidos ni suciedad ni andamios.
Las ventajas de este método de montaje fueron decisivas para el proyecto. La ubicación central hacía imposible una entrega de las ventanas en lotes, sencillamente no había espacio. “Por eso fuimos entregando solo los elementos que se iban a montar ese mismo día. Los elementos desmontados nos los llevábamos directamente al terminar la jornada”, cuenta Schmidt.
El propio montaje exigía la máxima flexibilidad. El equipo de cuatro a cinco miembros se adaptó a los horarios laborales de las oficinas y consultas. “Planificamos con precisión el proceso y fuimos renovando las ventanas de los espacios que no se estaban utilizando en ese momento. Si el dentista estaba atendiendo a un paciente en la sala 1, trabajábamos en la sala 2. Si el especialista en acústica tenía que realizar una prueba de sonido por la mañana, nos íbamos a otra parte del edificio o ejecutábamos otras tareas, siempre con el fin de evitar los ruidos de forma consecuente”, explica el empleado de Finstral.
El montaje con marco de renovación por el interior hizo innecesario tocar el muro. Por suerte, puesto que la envolvente del edificio, una fachada de piedra, se habría tenido que desmontar parcialmente si la renovación se hubiera hecho por el exterior. Werner Schmidt sonríe: “Como nuestro método es mínimamente invasivo —esperemos que al igual que la mayoría de las intervenciones del dentista—, pudimos dejar intacta la envolvente del edificio y prescindir de andamios. Esto ahorró esfuerzo, costes y, sobre todo, tiempo”. El colaborador comenta orgulloso la satisfacción del arquitecto Florian Veh de Gräßel ARCHITEKTEN (Erlangen) y cita sus comentarios: “Sin el montaje con marco de renovación por el interior, la obra hubiera durado tres o cuatro veces más y supuesto muchas más restricciones para los inquilinos. El montaje […] se realizó exactamente según lo previsto, sin trabajos posteriores, ya que no presentaban fallos ni defectos; algo poco usual en proyectos grandes. El método de renovación utilizado me ha convencido por completo”. Estas son las palabras transmitidas por el arquitecto.
No había especificaciones estéticas, por ejemplo, por tratarse de un edificio o monumento protegido. No obstante, los promotores de la obra querían conservar el aspecto externo y a su vez integrar la maniobrabilidad moderna. Deseaban ventanas de dos hojas con cuarterones combinadas con elementos de protección solar flexibles y un mayor aislamiento acústico contra la transitada calle principal.
La solución fueron ventanas de dos hojas con hoja combinada y veneciana integrada. La composición consta de dos hojas, dos vidrios y una amplia cámara entremedias. En comparación con una hoja de ventana convencional, esta mejora el aislamiento térmico en un 20 % aprox. y eleva el aislamiento acústico en hasta un 100 %.
Se añadió un aireador integrado en el marco de la ventana con control de humedad y un módulo de aislamiento acústico. Este permite una aportación constante de aire fresco sin que genere ruido adicional. Esto a su vez cumple con la maniobrabilidad deseada. ¿Y qué hay de la estética?
Los propietarios querían cuarterones, lo cual técnicamente era complicado en combinación con la forma del marco Nova-line, que se utiliza habitualmente en el montaje con marco de renovación por el interior, y la hoja combinada. Como en la cámara de vidrio no queda espacio para barrotillos interiores se decidió colocar los cuarterones en el exterior. No obstante, la forma del marco Nova-line, en el que el marco desparece tras el vidrio, hacía necesario el uso de embellecedores.
“Para evitar esta concesión estética, nos decidimos por la forma de marco Slim-line, que también es muy estrecha”, explica Schmidt.
Otra peculiaridad: los clientes querían que solo hubiera cuarterones en el exterior. “Esto hubiera implicado que el adhesivo se viera desde el interior”, se ríe Schmidt y continúa: “Algo que, por supuesto, no resulta nada atractivo. Por eso cubrimos estas áreas con vidrio esmaltado oscuro”.
Además, los clientes se decantaron por perfiles de hoja en bronce claro y marcos de ventana en bronce oscuro, una decisión que no supuso ningún problema para Finstral.
Para este proyecto se desarrollaron varias soluciones especiales. Gracias al sistema modular de Finstral es posible implementar los requisitos más exigentes para conseguir soluciones de ventanas armoniosas estéticamente, convincentes funcionalmente y montables de manera impecable.