¿Nuestra contribución a la sostenibilidad? Fabricamos ventanas.
Una charla con Joachim Oberrauch.
¿Cómo contribuye Finstral de forma concreta a la sostenibilidad, Sr. Oberrauch?
Joachim Oberrauch: ¿Nuestra principal contribución? Fabricamos ventanas. Parece una obviedad, pero es decisivo, puesto que nuestros productos ahorran energía y así en vez de ser parte del problema, lo son de la solución. Aunque hoy en día el efecto de las ventanas modernas durante su tiempo de uso no se puede indicar objetivamente en las declaraciones ambientales de producto, hay un hecho que es indiscutible: ahorran más CO2 de lo que genera su fabricación. Según la asociación Glass for Europe, las ventanas renovadas compensan sus emisiones de producción en menos de dos años gracias a la energía que ahorra el edificio.
¿La sostenibilidad comienza con el producto o la producción?
Esta pregunta nos la planteamos desde hace años. Por desgracia, tenemos una influencia limitada en la neutralidad de CO2 del producto, ya que depende principalmente del material adquirido. En concreto, el vidrio es el que tiene el mayor impacto, mientras que los materiales de los perfiles tienen una importancia subordinada. Por eso me sorprende el continuo debate sobre las ventajas ecológicas de determinados materiales de los marcos, la diferencia entre la madera y el PVC es marginal. Donde realmente podemos ahorrar es en los procesos. Desde que en 2012 introdujimos nuestras certificaciones ISO para la gestión ambiental y energética, hemos podido reducir nuestras emisiones, salvo las del transporte, en más de tres cuartos. De aquí al 2030 llegaremos al cero.
El Green Deal de la UE, ¿es un freno o un acelerador para la construcción?
El Green Deal es como un regalo para nuestro sector. Mientras que el mundo cambia a gran velocidad, el sector de la construcción suele aferrarse a su inercia. Por eso, el impulso político no solo es bienvenido, sino también necesario. En estos momentos, en Europa solo se renueva al año en torno al uno por ciento de los edificios, o sea en torno a una vez cada 100 años. Esta cifra evidencia la urgencia de aumentar el ritmo. La UE aspira a elevar la tasa de renovación al dos o incluso casi el tres por ciento. Conseguir este objetivo es un gran reto. Por eso deberíamos aplaudir cualquier medida en esta dirección.
¿Es la renovación en serie la clave?
La renovación en serie es un enfoque muy prometedor, pero solo para una pequeña parte de las renovaciones. Por suerte, nuestro sector ha desarrollado sistemas de montaje innovadores y fiables, que reducen notablemente el trabajo. Entre ellos están el montaje mínimamente invasivo con marco de renovación y con marco de renovación por el interior, que no necesitan generar suciedad ni ruido ni andamios ni inconvenientes para los inquilinos. En las obras nuevas apostamos por el montaje con premarco en dos fases. De este modo creamos un elemento de conexión fiable para la ventana y evitamos que surja el mismo problema cuando se renueven en 30 o 40 años.
¿Qué desafíos plantea el cambio climático para ventanas y puertas?
Calor extremo, fuertes lluvias, oscilaciones en la temperatura... hoy en día, las ventanas tienen que ser más resistentes que nunca. La estructura y los materiales tienen que ser más estancos, estables, duraderos y no decolorarse. Es posible que surjan mercados de rápido crecimiento de productos orientados a la adaptación al cambio climático.
¿Tiene entonces que cambiar fundamentalmente la forma de fabricar ventanas?
La clave radica en la durabilidad. Si las ventanas duran el doble, ahorramos un entero ciclo de uso de los materiales y, por tanto, una enorme cantidad de emisiones de CO2. Pero esto no se consigue solo con mejor tecnología, sino también con un diseño bien pensado. Si algo nos enseñan las antiguas construcciones de Europa es que la gente conserva lo que les parece bonito.
¿Qué hace que una ventana funcione de forma segura durante décadas?
Una ventana tiene que permanecer décadas sin deformarse. Adhiriendo el vidrio al perfil de la hoja y usando herrajes de alta calidad con elevador de hoja y cierres con muchos bulones rotatorios perimetrales garantizamos que la estabilidad sea duradera. Siempre colocamos los herrajes en el canal seco, detrás de la junta central, separados del nivel de desagüe. Los sistemas de ventanas modernos, como los que son estándar en Finstral, parten de esta base para que las ventanas y puertas funcionen durante décadas sin apenas deteriorarse.
¿Cómo se puede evitar el envejecimiento del material a largo plazo?
Los materiales envejecen sobre todo por los efectos de las inclemencias. Su durabilidad depende tanto de su calidad como de sus características. La madera se degrada de forma inexorable, independientemente de la protección. Por eso, en Finstral, solo la colocamos en el lado interior. En el exterior y en el núcleo de la estructura del perfil solo usamos materiales que no se descomponen como el aluminio y el PVC. El aluminio debe someterse a un tratamiento superficial de alta calidad para permanecer inalterado con el paso del tiempo. Lo lacamos en polvo en nuestro establecimiento con los más altos estándares de certificación Qualicoat Seaside. En el caso del PVC, la receta es la que decide la durabilidad. Por eso utilizamos nuestra propia mezcla de PVC, con la que conseguimos la exigente clase climática S (clima cálido).
¿No es posible prolongar la vida útil de la ventana simplemente sustituyendo cada componente? ¿Y así ahorrar recursos?
Suena tentador, pero la práctica ha demostrado tener poco sentido. Si cambiásemos solo el vidrio, otras piezas, como los herrajes, tendrían que aguantar el doble y este rara vez es el caso. También hay que razonar en términos de proporción y conveniencia. Se tardan unos 30 minutos en sustituir un vidrio y más o menos lo mismo en cambiar los herrajes. La renovación de la ventana completa, según del tipo que sea, dura entre 30 minutos y dos horas, y luego se tiene un producto totalmente nuevo, con un mejor aislamiento térmico y acústico, seguridad antirrobo, protección solar, comodidad de manejo y buen aspecto, además de una garantía total.
¿Cómo de reciclables son vuestras ventanas?
Las ventanas se pueden reciclar fácilmente siempre que se hayan fabricado pensando en la circularidad. Nosotros aplicamos el principio de la estructura modular con conexiones claras y damos mucha importancia a no mezclar materiales, a que no contengan sustancias tóxicas y se puedan reutilizar, puesto que la cantidad de desechos que habrá en el futuro se decide al principio del proceso de desarrollo del producto.
60 años de duración mínima
Siempre duraderas: la durabilidad mecánica de las ventanas Finstral no es, como es habitual, de 20 años, sino que están probadas para durar el triple. Gracias a su composición de alta calidad resisten sin daños más de 60.000 ciclos de apertura oscilobatiente.
(Test de durabilidad mecánica de una puerta balconera de aluminio-PVC de 90 x 230 cm realizado en el Institut für Fenstertechnik (ift) de Rosenheim con 65.000 ciclos de acuerdo con la norma para probar la durabilidad mecánica EN 12400; esto equivale a más del triple de lo exigido por las directrices RAL).